La relevancia (y emergencia) de los patógenos de las vías respiratorias.

Actualizado: 17 mar 2021

Introducción: Las infecciones del aparato respiratorio, tanto superiores, como inferiores, representa estadísticamente, altas tasas de morbilidad y mortalidad, que muchas veces se encuentran subdiagnosticadas, lo que puede representar un problema de salud pública mundial y emergente.


Si analizamos el contexto histórico, desde finales del siglo XX, hubo muchos factores y eventos que contribuyeron a la diseminación (pobreza, hambruna, guerras, mala infraestructura sanitaria poblacional), desarrollo (regiones remotas o de difícil acceso), e incluso, pandemias, (en 1918 y 1919 con la gripe española, y mucho más reciente en 2009 con la pandemia de Influenza AH1N1, mal llamada gripe porcina), que asolaron a la población del mundo, con altos costes humanos, económicos y de recursos en salud.


Ahora, una vez más, en boga, dada la alarmante situación que se está viviendo en el centro de china, ha cobrado especial interés para los clínicos, y los que nos dedicamos a la medicina de primer contacto y urgencias.


El diagnóstico microbiológico, suele pasar algunas veces inadvertido, y otras tantas veces más, confundido... y no tengo afán de realizar una controversia, al contrario, estamos aquí para unificar criterios, y para que éste breve escrito sea una guía de repaso práctico para no olvidar y reconocer a los diversos patógenos virales de predominio respiratorio.


El factor en contra del diagnóstico microbiológico preciso, suele ser por una parte, los costos que implica (cultivo, exudado faríngeo, toma de muestras sanguíneas, etc), el otro factor a tomar en cuenta, es precisamente que no se puede evidenciar, de una manera efectiva al patógeno que estábamos infiriendo se iba a tratar, en el medio intrahospitalario común o de segundo nivel de atención en salud, como es el caso de Latinoamérica.


Si se realizara, en un gran instituto de salud, claro que contaríamos con métodos de biología molecular, como es el PCR o enzimas de restricción polimórfica, estudios sumamente avanzados, y precisos, que nos puede dar realmente una certeza diagnóstica, tristemente los costos elevados es lo que nos impide llegar a tal cosa, y más si se trata de una nación en vías de desarrollo.


Un refrán reza así: "No hay enemigo pequeño", y más aplica esta máxima en relación a como un microorganismo, con alta capacidad infectocontagiosa, (bacterias, mycobacterias, cocos y bacilos, entre otros muchos más), así como los virus (DNA, RNA, Coronavirus, Rhinovirus) pueden diseminarse de manera estrepitosa si no se realizan los medios diagnósticos epidemiológicos, clínicos, metodológicos, tanto a un hospital, como a la población en general. Ya lo hemos visto en Europa, América Latina, y ahora en Asia. No hay predilección geográfica, es de importancia mundial.


Sabemos bien, que muchos procesos virales y bacterianos, comienzan por una etapa donde no se aprecia a simple vista, pues se mantiene oculto de que agente etiológico se pueda tratar, a eso le llamamos proceso Insidioso, y es cuando más debemos de tener alerta nuestros sentidos para no dejar pasar y aconsejar al paciente y a su familiar, que acuda en una segunda ocasión, para verificar su estado general y porqué no, reconstituir nuestro tratamiento base. La indagación clínica no es de una sola ocasión, es de observar, vigilar, monitorizar y observar la evolución, para dar una correcta atención clínica y médica. Esto, es desde los tiempos de Hipócrates.


El médico por excelencia es 80% clínico, 18% Sherlock Holmes y 2% Dr. House.

Los diagnósticos fastuosos de primera impresión, claro que si existen, pero no ocupa a todos los casos clínicos, de ser así, no requeriríamos de una segunda opinión, o de la mano de un experto que nos apoye a concluir adecuadamente un caso u otorgar un tratamiento integral. Es importante reconocer a tiempo que si no tenemos una certeza diagnóstica acudamos con un colega, con el experto en Medicina Interna o en dado caso, el infectólogo. No debemos pasar por alto una impresión diagnóstica. Cada uno de nosotros tiene un potencial paciente cero.


Pasemos a la relevancia de nuestro escrito, mencionaré sin restar importancia a diversos patógenos emergentes que debemos de tomar en cuenta para nuestro diagnóstico diferencial.


Agentes patógenos, como el Metapneumovirus, que es un virus RNA envuelto, de cadena negativa y polaridad invertida, es familia de los Paramyxoviridae, género neumovirus, fue descubierto hace menos de 2 décadas, posee semejanzas de Virus Respiratorio Sincitial y debe ser tomado en cuenta para el diagnóstico diferencial de enfermedad viral respiratoria aguda, afecta a población lactante y su incidencia máxima es en los periodos de invierno.


Clínicamente presenta: disfonía, tos, fiebre, exantema, bronquiolitis, neumonía, convulsiones febriles entre otros. No distinguible de una complicación por Virus Respiratorio Sincitial.

Relevancia: Es causante de la mayoría de estudios de pesquisa negativos en lactantes.



Pie de foto: Neumonía por Metapneumovirus. Presencia de horizontalización de arcos costales, verticalización de cúpulas pleurales, infiltrado fino reticulado, condensación parcial apical, y secreciones importantes en árbol bronquial. Su diagnóstico fue por RT-PCR e Inmunofluoresencia Indirecta.


SARS- COv.

Fue hacia el año de 2002, en la provincia de Huandong, en China, que se detectó un brote de neumonía de características atípicas, ocasionando síndrome respiratorio agudo grave, que llegó a afectar a cerca de 8400 personas, con un aproximado de 900 muertes, lo que significa una tasa de mortalidad de 10.71% aproximado. EL SARS es un tipo de coronavirus RNA, con un periodo de incubación entre 2-14 días, menester mencionar que los pacientes con neumopatía crónica (EPOC, Enfisema), tienden a complicarse por las características obstructivas de sus procesos propios.


Clínicamente representa un cuadro respiratorio, acompañado de fiebre, malestar generalizado, escalofríos, cefalea, mialgias. Los paraclínicos demuestran linfopenia, trombocitopenia, así como elevación de LDH, CK, y GOT. La vía de transmisión: secreciones, microgotas de Flugge, su transmisión es de persona a persona. Este virus es de origen animal, como el murciélago insectívoro meridional de China. El diagnóstico es por medio de RT-PCR.



Pie de foto: Radiografía de paciente A (superior) Paciente B (inferior). Tomado de Scielo.cl


El primero corresponde a una serie radiográfica donde se observa infiltrados intersticiales progresivos, que comienzan desde las bases pulmonares, hasta tener una condensación evidente bilateral, con resolución aproximada del cuadro con 1 mes de duración.