Hiperventilación

Actualizado: 17 mar 2021



La hiperventilación es la respiración que ocurre más profundamente y / o más rápidamente de lo normal.

El CO 2 se "expulsa", de modo que la presión CO 2 disminuye.


La hiperventilación puede ser primaria ("psicógena") o secundaria.


Una causa secundaria clásica es la CAD: la respiración de Kussmaul representa una compensación respiratoria por una acidosis metabólica.


Causas secundarias de hiperventilación.


• Acidosis metabólica (p. Ej., CAD, uremia, sepsis, insuficiencia hepática).

• Envenenamiento (por ejemplo, aspirina, metanol, CO, cianuro, etilenglicol).

• Dolor / hipoxia.

• Hipovolemia.

• Trastornos respiratorios (p. Ej., EP, asma, neumotórax).


Hiperventilación primaria (psicógena o inapropiada)


Típicamente, el paciente está agitado y angustiado con antecedentes de ataques de pánico o episodios de hiperventilación.


Pueden quejarse de mareos, parestesia alrededor de la boca, espasmo carpopedal y ocasionalmente dolor torácico agudo o punzante.


El examen inicial revela taquipnea con entrada de aire igual sobre ambos campos pulmonares, y sin sibilancias o evidencia de obstrucción de las vías respiratorias.


Es importante tener en cuenta las causas secundarias (como PE o DKA). Por lo tanto, realice las siguientes investigaciones:


• SpO 2.

• ECG.

• ABG si SpO 2 d, o si los síntomas no desaparecen por completo en unos minutos.

• Glucosa en sangre .


Si los síntomas no desaparecen por completo en unos minutos, obtenga:


• CXR.

• U&E, glucosa en sangre, FBC.


Tratamiento


No administre sedación a un paciente que esté hiperventilando.

Una vez que se han excluido los diagnósticos graves, use esta información para ayudar a tranquilizar al paciente con hiperventilación primaria. A menudo, esto es todo lo que se requiere, pero puede ser útil intentar ejercicios de respiración simples (inhalar por la nariz - cuenta de 8, salir por la boca - cuenta de 8, mantener la cuenta de 4 y repetir).


Dar de alta al paciente con arreglos para el seguimiento por parte del Médico de Familia.


Si estas medidas simples fallan, reconsidere el diagnóstico y remita al paciente a Medicina Interna para su posterior observación y tratamiento.